Compartir coche para ir al trabajo

Compartir coche al trabajo

Podemos estar muy concienciados con el cambio climático y siempre hacer lo posible por tener un comportamiento “sostenible” en nuestra vida, pero en lo referente al transporte a veces puede resultar complicado encontrar medios alternativos al coche privado para ir al trabajo.

Cuando no disponemos de una buena conexión del transporte público con nuestra oficina, tiene una baja frecuencia de paso o simplemente una ubicación poco eficiente de las paradas, dificulta y casi descarta por completo el uso de este medio.

En otras ocasiones, si nos planteamos ir en bicicleta, debemos tener en cuenta la limitación que nos impone la distancia (un rango mayor si contamos con una bicicleta eléctrica) y el tiempo atmosférico.

Algunas personas puede que no usen la bicicleta porque puede que transpiren mucho. O que simplemente no les apetezca mojarse un poco un día de lluvia (aunque a todo podemos acostumbrarnos si habilitamos por ejemplo duchas en la empresa). Por todo esto, cuando no hay alguna alternativa para no usar el coche, lo mejor que podemos hacer es compartir coche para ir al trabajo con nuestros compañeros de oficina.


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Huella de carbono en la empresa

El 44% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas al transporte provienen de los turismos. Casi la mitad de las emisiones ocasionadas por el transporte, corresponden a un desplazamiento habitual y ordinario realizado en coche.

Es fácil imaginar el impacto medioambiental tan importante que tienen las empresas formadas por grandes plantillas. Conseguir que un pequeño porcentaje de los empleados comparta coche, puede suponer el ahorro de decenas de toneladas de C02 al año, tiempo y dinero.

Al compartir coche al trabajo entre empleados, optimizamos el uso del automóvil privado entre varias personas. Esto supone una reducción del número de vehículos en circulación y lógicamente una reducción de las emisiones de C02 y la huella de carbono de la empresa.

La huella de carbono según explica el Ministerio para la Transición Ecológica sirve para identificar con claridad la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que son liberadas a la atmósfera por cada empresa. De esta forma si conocemos cuanto emitimos, se pueden implantar medidas para reducir las emisiones y marcar unos objetivos.

La nueva ley de cambio climático hace pensar que, aunque por ahora la medición de la huella de carbono es una actividad voluntaria, pasará a ser obligatoria en poco tiempo.

Compartir coche al trabajo entre compañeros

Beneficios para la empresa al compartir coche al trabajo

Los beneficios para la empresa de compartir coche entre empleados quedan patentes con un sencillo ejercicio:. La ocupación media de los coches que acceden a los centros de trabajo se sitúa en 1,2 personas por vehículo. Para transportar 100 empleados serían necesarios 85 vehículos.

Si ponemos en marcha en la empresa un programa de fomento del uso del coche compartido al trabajo y aumentamos la ocupación media a 3 personas por vehículo, permitiría reducir hasta 35 el número de coches que acceden a las instalaciones. Casi un 40% de reducción de las emisiones indirectas (de alcance 3) y por tanto de la huella de carbono de la empresa.

Pongamos otro ejemplo aún más práctico. Supongamos que una gran empresa de 10000 personas en plantilla anima a sus empleados a compartir coche al trabajo. Las acciones de comunicación y de fomento del coche compartido consiguen involucrar a un 5% de los trabajadores (500 personas). Si cada coche que realiza un trayecto a la oficina lleva un mínimo de tres personas y la distancia que recorren ronda los 20 km, se ahorraría un total de 750.000 € en combustibles. En cuanto a la reducción de la huella de carbono de la empresa, disminuiría en 700 toneladas de c02 al año.  

claves para fomentar el uso del coche compartido en la empresa

Hay que tener en cuenta que adicionalmente al cálculo voluntario de la huella de C02, las grandes empresas si están obligadas a presentar un informe no financiero sobre la evaluación del impacto de su actividad contra el cambio climático. Puedes encontrar más información en nuestro post sobre las claves del Informe No Financiero.

Los beneficios de compartir coche al trabajo para las empresas son especialmente relevantes cuando nuestra sede tiene problemas de aparcamiento o sufre cuellos de botella en los accesos. Los polígonos industriales o aquellos grandes centros que reciben la entrada y salida miles de personas cada día, casi en las mismas franjas horarias, tienen grandes quebraderos de cabeza para organizar con fluidez los accesos. Sin embargo, compartiendo coche al trabajo podemos reducir casi a la mitad el flujo de vehículos y el espacio habilitado para aparcarlos.

El número de plazas de parking necesarias para alojar los coches de nuestros empleados será mucho menor, liberando suelo y reduciendo tráfico y congestión debido a la propia búsqueda de aparcamientos en las horas punta.

Beneficios para los empleados al compartir coche al trabajo

Debido a que una parte mayoritaria de los turismos en España circulan con una sola persona, los conductores pierden 7 días al año en atascos. 20 minutos al día desperdiciados que podrían destinarse a tareas mucho más productivas o placenteras. Esto implica que logros conseguidos mediante la negociación colectiva, como reducción de jornada o cómputo total de horas anuales no se acaben disfrutando en la realidad.

Por otra parte, las congestiones de tráfico afectan a la calidad de vida de los empleados. Un atasco es una situación estresante que repetida en el tiempo puede resentir la salud del trabajador. Si reducimos el número de coches en circulación compartiéndolo con nuestros compañeros, disminuiremos el número de atascos y el tiempo perdido en ellos.

Normalmente el trabajador suele costear los gastos ocasionados al desplazarse al trabajo. Si nos referimos solamente a los atascos, estos suponen una pérdida de 538€ de forma directa al año. Sin embargo, utilizando el ejemplo anterior, al compartir coche con una media de 3 compañeros y para un recorrido de 20 km, podríamos ahorrar hasta 1500 €. Incluso podemos ahorrar un poco más en los gastos de mecánica y mantenimiento de nuestro coche si vamos rotando turno entre nuestro grupo de coche compartido. No es necesario que sea siempre la misma persona la que conduzca y ponga el coche. Al establecer cambios por meses o quincenas liberamos a nuestro compañero de la obligación de ser siempre el chofer. Su coche se librará de un uso más intensivo, desgastándose menos los mecanismos.

¿Sabías que, de toda la energía disponible en tu depósito de combustible, solo acaba llegando un 20% a las ruedas? El 80% de la energía (y del dinero que cuesta el combustible) se malgasta en pérdidas térmicas, rozamientos… del motor. Recuerda este dato a la hora de usar tu coche. Es mejor optimizar al máximo el viaje y compartir el coche con el mayor número de compañeros posible.

Diferencias entre carsharing y carpooling

No podíamos acabar este artículo sin explicar mejor las diferencias entre los términos carsharing y carpooling. Ambos anglicismos se suelen usar indistintamente para hablar sobre el concepto de compartir coche, a pesar de que son bien diferentes. Dependiendo de si queremos referirnos a compartir coche o hablamos de compartir viaje o trayecto, tendremos que utilizar uno u otro.

La palabra carsharing se utiliza para referirnos a un modelo de negocio basado en compartir un vehículo (no un trayecto) entre varias personas. Es decir, podemos utilizar un coche sin tener que afrontar gastos de seguro, mantenimiento…tan solo pagando la cuota que cobre la empresa que oferta el servicio. Básicamente es un servicio de alquiler de coche disponible cuando lo necesitemos. Hay que tener en cuenta que esta modalidad de transporte no está quitando contaminación ni reduciendo tráfico. Esto se debe a que el número de asientos vacíos que lleva sigue siendo alto.

El término adecuado que define con precisión el compartir un coche al trabajo entre varios empleados es el carpooling. La diferencia es clara, se trata de compartir un viaje entre varias personas repartiendo entre todos los gastos del trayecto. Te ayudaré a recordar la diferencia con un ejemplo claro: ¿alguna vez habéis compartido los gastos del trayecto con el chofer de Cabify?. ¿No verdad?. Pues entonces es que es un servicio de carsharing (en este caso, carsharing con conductor) no carpooling.

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3 Comments

  1. Ana Reply

    ¡Muy interesante este artículo sobre lo beneficioso de compartir coche para ir al trabajo!

    Yo era una de esas personas que no conocía la diferencia entre carpooling y carsharing 🙂

    Me gustaría también apuntar la importancia que jugará en nuestro presente y futuro la movilidad eléctrica. Y más concretamente la micromovilidad, sobre todo en las ciudades. Porque para trayectos medios-cortos, las bicicletas y patinetes eléctricos tienen una autonomía suficiente y son medios mucho más económicos y respetuosos con el medio ambiente.

    ¡Un saludo!.

  2. Eccocar Reply

    ¡Muy buenas consideraciones sobre los servicios carsharing y sus beneficios! Nosotros creemos que esta alternativa para una movilidad sostenible es ideal porque favorece tanto a grandes colectivos, como empresas y ciudades, como a usuarios individuales. Afortunadamente, cada vez son más los negocios y personas que deciden apostar por estos métodos de movilidad.

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